Lecturas del Juego
El Guardián que Entierra la Bola
Cuando el Guardian of the Mound clava la pelota en la tierra, los Warriors of the Bat pierden su cielo. Aquí está la causa — y el efecto.
Un brazo de bola baja no persigue el ponche. Manda la pelota hacia abajo, al polvo, donde esperan los guantes. Pon a ese Guardian en un parque pequeño, donde la bola alta volaría a las gradas, y los Warriors quedan abanicando un cielo que ya no los premia. La Contienda se estrecha. Las carreras se secan. Esto no es fortuna — es la forma del terreno encontrándose con la forma del brazo.
La lectura desciende cada amanecer dentro del Templo.